Y agregó que “como es de público conocimiento, luego de casi 30 años de funcionar en aquella esquina, y por tanto una postal habitual de la ciudad, Falabella anunció el cierre de su sede en Rosario a causa de los efectos devastadores de la pandemia. Esto no sólo resiente el tejido estético y tradicional de la ciudad, sino que también afecta a las familias que dependían de los empleos que dicha empresa generaba. Ante esta situación es necesario tomar medidas urgentes para que no pase mucho tiempo antes de que en esa esquina vuelva a funcionar una propuesta comercial y/o cultural que sostenga la vida económica, patrimonial y tradicional de la zona. Entendiendo la dimensión de semejante iniciativa, y el valor histórico que dicho edificio tiene no sólo para los rosarinos y rosarinas sino para toda la ciudadanía en su conjunto, es que estamos convencidos de que la Provincia debe declarar el edificio de utilidad pública, proceder a su expropiación y administrar de aquí en más los destinos de aquel lugar, garantizando que, sea a través de una propuesta comercial o cultural, o ambas; en una necesaria articulación de lo público y lo privado, se resguarde la identidad del edificio, su patrimonio y tradición, y a la vez su valor comercial y cultural para todos los santafesinos y santafesinas”.