La medida fue tomada en respuesta a las políticas recesivas y de ajuste que está llevando a cabo el Gobierno nacional. “Desde la UDA estamos muy preocupados. Las fuentes de trabajo en la Argentina están mermando. Las fábricas que se sostienen en pie, con dificultades, debido a los altos costos de los servicios (luz, gas y agua) tienen poca demanda interna, reflejándose una fuerte disminución en la producción. Y hay otras que, ahogadas por las deudas, con mucho dolor deben cerrar sus persianas, cerrándole además la fuente de alimento a cientos de trabajadores. Cientos y cientos de familias que se quedan en la calle, sin un ingreso para alimentar a sus hijos. Cada puesto de trabajo que se pierde de un día para otro, cada fábrica que se cierra… Son fuentes de trabajo que se tarda años en volver a recuperar”, sostuvo Romero, y luego agregó: “Es muy triste lo que están viviendo los trabajadores. Los argentinos no nos merecemos estar pasando por esta crítica situación”.