En la jerga coloquial de los técnicos se los llama "trafo". Y el término suele aparecer cuando se produce alguna crisis en el sistema eléctrico, tanto en el sector del transporte de la energía eléctrica como en la distribución. Cuando "saltó" o, peor aún cuando "se incendió" un transformador de 40 MVA de potencia los problemas son serios.

































