La falta de experiencia de gobierno, una de las banderas que Javier Milei levantó durante la campaña electoral, provoca entre otras cosas una altísima rotación de funcionarios. Desde que asumió el 10 de diciembre, más de 30 funcionarios entre ministros, secretarios, subsecretarios, directores y jefes renunciaron a sus puestos o fueron despedidos. La salida de Nicolás Posse fue la más visible y relevante, en un Gobierno al que le falta completar más del 60 % de los casilleros de la estructura nacional del Estado.


































