Comprar un auto en Argentina dejó de ser una misión marcada únicamente por la escasez y la incertidumbre. El escenario actual muestra un giro significativo: mayor disponibilidad de unidades, desembarco de nuevas marcas —especialmente asiáticas— y una competencia que empieza a ordenar precios y condiciones comerciales. Este nuevo contexto reconfigura la lógica de decisión y desplaza el eje hacia el consumidor, que ahora cuenta con más opciones pero también enfrenta un menú más complejo a la hora de elegir.




































