Se trata de uno de los proyectos inmobiliarios más importantes de la ciudad de los últimos tiempos. Se construirá en una de las zonas donde más caro está el metro cuadrado y donde se ubican los edificios más altos de Rosario. Se trata de un rascacielos de 60 pisos que mirará al río Paraná y que se ubicará como el segundo más elevado del país.

































