“Lo que torna alarmante la situación -advirtió- es que los hospitales referentes de mayor complejidad, o sea el tercer nivel, tienen una tasa de ocupación muy alta. Cuando se logra en Rafaela cierto grado de estabilidad, el paciente es contra referido al segundo nivel para que continúe la internación acá y allá se liberen camas. En 12 años que trabajo en el hospital, no recuerdo internar a un paciente de Palmeras, por ejemplo, que está casi siempre para Sunchales o Rafaela por una cuestión de distancia; de la misma manera Colonia Rosa, que absorbe el Samco de San Guillermo, por lo cual uno está haciendo previsión de que vamos a recibir pacientes de todo el departamento y está la cuestión del oxígeno sí, las camas disponibles sí, hay personal de enfermería sí, se contrató mucho por pago directo con recursos del hospital, pero el limitante es el factor médico, ahí estamos apretados”.