La lluvia que se abatió impiadosa sobre el norte santafesino el último martes generó consecuencias de todo tipo: evacuados, autoevacuados, calles y desagües comprometidos y viviendas inundadas.
En un solo día se registraron 220 mm en el distrito. La marca histórica fue incluso mayor a la de enero de 2024, cuando llovió 204 mm. A mitad de su curso, abril 2026 se posiciona en el podio de los más llovedores.

La lluvia que se abatió impiadosa sobre el norte santafesino el último martes generó consecuencias de todo tipo: evacuados, autoevacuados, calles y desagües comprometidos y viviendas inundadas.
La intensidad del meteoro asombró hasta aquellos que peinan canas y debieron afrontar situaciones parecidas en el pasado. Aunque, a la luz de las estadísticas, ningún evento climático de décadas anteriores parece superar al diluvio que cayó el martes 14 en Avellaneda y la región.
Más allá de los pronósticos prefiguraban acumulados de hasta 150 mm, no se esperaba que los pluviómetros alcanzaron la marca de 230 mm de lluvia en la ciudad y la zona de influencia.
La secuencia pluvial se fue extendiendo durante todo el día, con 130 mm, y recrudeció al caer la noche ¡con 90 mm en solo una hora y media!
La escalofriante sumatoria de 220 mm dejó atrás a la marca de enero de 2024, cuando precipitaron 204 mm sin cesar, y catapultó al evento como el más importante del siglo, incluso superando en cuanto a la ecuación copiosidad/duración a los registros de El Niño de 1998.
Según registros históricos, los mayores acumulados mensuales de abril se registraron en 1986 (510 mm) y 1998 (530 mm), con episodios intensos, pero distribuidos a lo largo de varios días. A diferencia de esos antecedentes, el suceso climático reciente se destacó por la caída de 130 mm durante el día y de 90 mm en apenas 1:30 hora durante la noche, lo que "lo posicionó como una manifestación meteorológica adversa de carácter excepcional", de acuerdo a un informe elaborado por la Municipalidad de Avellaneda.
En la ciudad de la zona media de General Obligado, la línea de Atención Ciudadana recibió 120 solicitudes, en su mayoría vinculadas a alimentos, colchones, frazadas, bolsas de arena, ropa y servicios atmosféricos provenientes de vecinos de los barrios Belgrano, Don Pedro y Cooperación, así como de la zona rural de los parajes Avellaneda Oeste y El Carmen. Los pedidos continuaban recibiéndose y la asistencia se articulaba con el equipo de la Secretaría de Servicios Públicos y Desarrollo Humano, precisaron desde el municipio.
La gran cantidad de agua caída provocó la evacuación de 17 personas, de las cuales 6 ya regresaron a sus domicilios, mientras que el resto lo hará durante la jornada del jueves con la correspondiente asistencia.
A su vez, personal municipal de la Secretaría de Obras Públicas trabajó en la reparación de cañerías afectadas por las intensas lluvias y continuana con tareas en distintos puntos de calle 21.
El Centro Cultural Municipal y el Centro de Innovación de la urbe funcionaron como puntos de recepción de donaciones para las familias afectadas. Actualmente, no se reciben más donaciones, ya que las necesidades han sido cubiertas.
Con los niveles del exceso pluvial en descenso y el cuadro de situación volviendo de a poco a la normalidad, la atención comenzó a centrarse en el caudal del arroyo El Rey, límite natural del área metropolitana que conforman Avellaneda y Reconquista, que es monitoreado permanentemente. El cauce de agua nace en la zona de la Cuña Boscosa, al oeste, donde las lluvias también fueron abundantes.
Una circunstancia que agravó el día después fue la proliferación de conexiones clandestinas a la red cloacal -que hizo que operarios municipales debieran abocarse al arreglo de cañerías-, una conducta reprochable de algunos vecinos sobre la cual el gobierno local adelantó que pondrá especial atención en su rol de contralor.
La precipitación registrada el pasado 14 de abril de 2026 en el distrito Avellaneda, con un total de 220 mm, se ubicó entre los eventos más significativos de los últimos años, según registros históricos locales, con un mes de abril que se ubica entre los más llovedores de la historia.
Entre los antecedentes más importantes se destacan:




