Entre las alternativas que ofrece la ciudad de Vera para mitigar los efectos del intenso calor estival, se destacan las amplias instalaciones del Aero Club Vera, un verdadero oasis ubicado en la zona oeste.
Con propuestas recreativas, deportivas y sociales para todas las edades, el Aero Club Vera se consolida cada verano como uno de los principales espacios de encuentro de la ciudad. La tradicional “Aerocolonia” y una variada agenda de actividades convierten a la institución en un verdadero refugio frente a las altas temperaturas.

Entre las alternativas que ofrece la ciudad de Vera para mitigar los efectos del intenso calor estival, se destacan las amplias instalaciones del Aero Club Vera, un verdadero oasis ubicado en la zona oeste.
Allí, los más pequeños disfrutan de la tradicional “Aerocolonia”, un espacio recreativo y formativo que año tras año convoca a decenas de niños y niñas.
La colonia cuenta con un equipo de profesores que desarrolla un plan de actividades orientado a fomentar la participación, el compañerismo, la solidaridad y la sana competencia.
Las clases de natación constituyen uno de los ejes centrales del programa, complementadas con propuestas lúdicas y deportivas pensadas para el disfrute y el aprendizaje en un entorno seguro.
Además de las actividades diarias, la “Aerocolonia” se distingue por iniciativas de alto impacto social que trascienden el ámbito de la pileta e involucran a toda la familia.
La tradicional bicicleteada por las calles de la ciudad, la colorida fiesta del disfraz, el campamento y la gala final —donde los chicos exhiben los logros alcanzados en el natatorio— se han convertido en momentos esperados de cada temporada.
En paralelo, los jóvenes y adultos también encuentran su espacio con propuestas como el “Aero Beach Vóley Mixto”, que combina deporte, arena y diversión, y las clases de aquagym, una actividad física de bajo impacto que permite mantenerse activo y revitalizar el cuerpo.
Durante todo el año, el Aero Club Vera sostiene una intensa agenda social y cultural, que alcanza su mayor expresión en el verano, cuando sus instalaciones se disfrutan a pleno y se consolidan como punto de encuentro para la comunidad.




