En respuesta a los reiterados reclamos de vecinos y vecinas hartos del ruido y las maniobras peligrosas de motos con escapes adulterados, la Comuna de María Teresa decidió endurecer su política de control y sanción.
La comuna implementará sanciones administrativas más estrictas para frenar las infracciones vinculadas al uso de motos con escapes adulterados.

En respuesta a los reiterados reclamos de vecinos y vecinas hartos del ruido y las maniobras peligrosas de motos con escapes adulterados, la Comuna de María Teresa decidió endurecer su política de control y sanción.
Gonzalo Goyechea, presidente comunal, fue contundente en su mensaje: quienes generen este tipo de ruidos serán sancionados con medidas que van más allá de lo habitual. “Si sos proveedor de la comuna, te dejamos de comprar. Si recibís ayuda social, la perdés. Si tenés que renovar el carnet, no te lo vamos a dar”, advirtió.
Desde la comuna se viene trabajando con operativos de tránsito en conjunto con la policía y la Guardia Urbana. Sin embargo, Goyechea reconoció que los controles estáticos no son suficientes y anunció la implementación de operativos pasivos.
“Vamos a sumar controles donde la guardia urbana, sin detenerte, podrá aplicarte múltiples multas. Si pasás haciendo ruido, te vamos a identificar y sancionar”, explicó.
Además, hizo un llamado a la colaboración ciudadana a través del programa “Ojos en Alerta”, disponible en el número 3462-26-4000.
Goyechea fue enfático al declarar que las sanciones no se limitarán a lo económico, sino que afectarán cualquier vínculo entre los infractores y la comuna. “Si vos o tu familia están vinculados de cualquier forma a la comuna, vamos a cortar ese lazo. Te jodés vos, como jodés a todo el pueblo”, sentenció.
Estas decisiones buscan desalentar comportamientos peligrosos y molestos que alteran la convivencia diaria del pueblo. “Por hacerte el vivo un verano, te vas a complicar varios años”, remató el jefe comunal.
Desde la comuna remarcan que los operativos continuarán y se intensificarán. Además, instan a los vecinos a seguir denunciando hechos de este tipo para proteger la tranquilidad del pueblo. El mensaje es claro: en María Teresa, el ruido molesto ya no tiene lugar.




