De Laval, en El Trébol, les daba trabajo a 42 familias. Sobre esta cuestión, que impacta directamente en la economía de la ciudad, Camoletto remarcó: “La empresa, en primer lugar, agradeció enfáticamente a los empleados, algunos de más de 30 años. El cierre no es porque la fábrica haya dado pérdidas, sino que los productos que se hacían acá se van a tercerizar. A los empleados, se les dio una propuesta de indemnización completa, beneficios extras y pagos de compensaciones de manera inmediata y no en cuotas. Sabemos la situación inflacionaria del país y es por ello que el pago se hará de una sola vez”, se comprometió Camoletto. Por otra parte, “De Laval expresó a cada empleado que tratará de reubicarlos cuanto antes, recomendando a colegas y distribuidores porque sabe de la calidad de empleados que tenía”, amplió el directivo.