Después de dos temporadas veraniegas signadas por la pandemia, las expectativas de viajeros y del mercado del turismo crecieron en la previa de la temporada fuerte, que abarca enero, febrero y parte de marzo. Sin embargo, como en otros rubros del comercio, el efecto Mundial se hizo sentir con la postergación de las consultas en las agencias de turismo, que se multiplicaron después de los entusiastas festejos argentinos por el campeonato del mundo en Qatar.



































