Las altas temperaturas que superan los 38 grados en distintas regiones del país vuelven a poner en agenda un riesgo sanitario que se repite cada verano: el golpe de calor. Se trata de una afección grave que ocurre cuando el cuerpo no logra regular su temperatura interna y puede provocar consecuencias severas si no se actúa de manera rápida y adecuada.


































