La provincia de Santa Fe es reconocida en esta área a nivel nacional por las tareas llevadas a cabo durante los últimos años. Liliana Olguín, directora de Salud Mental provincial, señaló en diálogo con El Litoral que el proceso de trabajo se inició con la reglamentación de la Ley N° 10.772, sancionada en 1991, que “propuso normativas muy acordes a lo que después marcó la ley nacional: internación en hospitales generales y una serie de instrumentación de ‘dispositivos’, para poder llegar a la ‘desmanicomialización’”.
Así, los hospitales generales comenzaron a trabajar con equipos interdisciplinarios de psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y abogados, incorporados recientemente y “con una labor importante”, sostuvo la profesional. “Se van desarrollando dentro de los hospitales políticas que entienden que el manicomio no es el mejor tratamiento para una persona, lo tenemos claro porque vemos cómo impacta un dispositivo de los que tenemos en personas que tienen algún padecimiento psíquico”, remarcó Olguín.
—¿Qué es un dispositivo?
—Es un espacio donde no sólo se producen elementos sino lazos, vínculos sociales entre las diferentes personas que intervienen en ese dispositivo, entre trabajadores y usuarios de salud mental. El dispositivo desentraña o pone en relieve muchas cuestiones que a simple vista no se ven. Hoy hay más de 130 en la provincia.