El nacimiento de un hijo suele ser uno de los momentos más movilizantes que atraviesan los padres, más aún la mujer que va a parir. Pero a veces se producen situaciones de violencia obstétrica que empañan y dejan con un gusto agridulce el momento. Es por esto que muchas madres comienzan a interiorizarse sobre las posibilidades de vivir un parto respetado.
































