Alejandro Sanz volvió al centro de la escena mediática tras las declaraciones de Ivet Playà, una joven catalana que lo conoció cuando era fan y con quien, según sus palabras, mantuvo un vínculo íntimo y profesional. Playà, ahora de 28 años, compartió en redes sociales un video en el que denuncia haber sido manipulada emocionalmente por el cantante, lo que le generó un profundo impacto psicológico.


































