Britney Spears habló de su salud mental: "Tengo suerte de estar siquiera viva"
La cantante se dirigió a sus seguidores para hablar de su bienestar emocional y físico, en medio de las versiones sobre un posible retorno a los escenarios. La "Princesa del Pop" también reveló que padece una lesión física desde hace un mes y cargó duramente contra su círculo íntimo. Entre el dolor y la resiliencia, la cantante detalló las secuelas del aislamiento y la traición familiar.
Britney Spears habló de su salud mental: "Tengo suerte de estar siquiera viva"
Britney Spears ha vuelto a utilizar sus plataformas digitales para lanzar un mensaje que mezcla la vulnerabilidad física con la fortaleza emocional. En una extensa y honesta publicación realizada este miércoles 4 de febrero, la artista no solo reveló una lesión que afecta su cotidianeidad, sino que brindó detalles punzantes sobre el trato recibido por su familia, marcando una vez más la distancia insalvable que mantiene con su pasado.
La artista viene de atravesar un largo período de tutela legal que limitó su vida personal y profesional durante más de una década. REUTERS/Eduardo Munoz
"Un dolor que persiste"
La cantante comenzó su relato describiendo una afección física que ha condicionado sus últimos días. "Tengo una lesión desde hace un mes y por eso no he estado bailando", confesó Spears, aunque no especificó el origen del traumatismo.
En un intento por encontrar normalidad en medio del malestar, relató cómo transcurre su tiempo: "Hoy hice un cheesecake y mi vecino me acompañó con la leche", reflexionó, dejando ver una faceta doméstica y sencilla que contrasta con su imagen de superestrella.
El mensaje de Britney en redes sociales.
La dura crítica a su familia
El punto más álgido de su declaración llegó al abordar su salud mental y el rol de sus parientes durante y después de la tutela legal. Britney fue categórica al desmentir que el control sobre su vida fuera por su propio bien: "Para aquellos de mi familia que dijeron que ayudarte es aislarte y hacerte sentir increíblemente excluida, estaban equivocados", sentenció.
Con una honestidad que impactó a sus seguidores, la intérprete de Toxic se refirió a la gravedad de lo vivido bajo el régimen de custodia: "Honestamente, tengo suerte de estar siquiera viva por lo que me hicieron pasar". Además, reveló que el miedo no se ha disipado del todo: "Todavía me asustan algunos miembros de mi familia, y aunque el perdón es una opción, uno nunca olvida el sentimiento de ser tratado como un objeto".
En medio de la incertidumbre sobre su carrera musical, Spears volvió a cerrar la puerta a su país natal, vinculando su negativa a actuar allí con las heridas emocionales que aún no cicatrizan.A principios de 2026 la cantante dijo: "Nunca volveré a actuar en los Estados Unidos por razones que son extremadamente sensibles para mí".
A pesar de que fuentes cercanas a la industria sugieren conversaciones para una gira por Australia y Europa, la artista parece priorizar su estabilidad: "A veces, el mayor éxito es simplemente encontrar la paz en tu propia casa, lejos de las luces que antes me cegaban".
Fans de Britney Spears pidiendo por la libertad de la tutela impuesta por su padre, James "Jamie" Spears, que duró 13 años. REUTERS/Mario Anzuoni
La nota concluyó con un tono de autoafirmación. Britney dejó claro que, a pesar de las lesiones y las traiciones, no se considera una víctima, sino una sobreviviente que sigue aprendiendo a vivir en libertad. La imagen de la cantante horneando para un vecino se convierte así en el símbolo de su nueva vida: una existencia donde ella, y solo ella, tiene el control de su tiempo y de su verdad.