Ernesto Acher murió este viernes, a los 86 años, y dejó un vacío difícil de llenar en la cultura argentina. Músico, humorista, arquitecto y director orquestal, fue una de las caras reconocibles de Les Luthiers durante quince años y más tarde impulsó proyectos que cruzaron sin prejuicios la música académica, el jazz y el humor.































