El cara a cara no fue solo verbal. Minutos después, una vez finalizado el desafío del día, Maru evaluó el plato de Yanina. El mismo consistió en una bondiola envuelta en panceta con acompañamientos ahumados. Sin embargo, el intercambio volvió a tensarse, aunque sin escalar. Antes de la devolución, Yanina confesó sentirse pequeña frente al jurado. Maru fue técnica y medida: destacó el ahumado y sugirió cambios de guarnición, que la conductora de SQP desestimó, ya que antes también había cocinado puré. Hubo una chicana por la panceta, en alusión a un comentario previo del Turco Husaín, que Yanina negó de plano. El cierre, breve y contundente, fue un “Muy bien” que selló la evaluación de la chef.