Mickey Rourke volvió a quedar en el centro de la escena, aunque esta vez por un problema lejos de las cámaras. Un tribunal de California falló en su contra en una causa de desahucio y dejó sin efecto el contrato de alquiler de la vivienda que ocupaba en Los Ángeles, después de que el actor no compareciera ni respondiera dentro de los plazos legales.

































