La presencia de Mirtha Legrand en el último desfile de alta costura de Roberto Piazza marcó el cierre definitivo de un distanciamiento personal y profesional que se extendió durante 14 años. El reencuentro público de ambas figuras se consolidó mediante una intervención directa de la conductora ante los asistentes, lo que generó un impacto inmediato en el ambiente del espectáculo local.





