En un giro inesperado para quien supo ser el "niño mimado" de la industria, Timothée Chalamet atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión con el público y sus colegas. Lo que comenzó como una carrera meteórica y libre de manchas, hoy se encuentra empantanada en una serie de declaraciones desafortunadas que han puesto en pie de guerra a la comunidad artística internacional.





































