La madrugada del lunes en barrio Villa del Parque se quebró con un estruendo seco, inesperado y peligroso. Un proyectil de plomo atravesó la ventana de atención al público de un kiosco familiar ubicado en Centenera al 4200, impactó contra un aerosol y lo hizo estallar a centímetros de la caja registradora. Por milagro, no hubo heridos.



































