El trágico tiroteo ocurrido la tarde del martes en barrio Scarafía (donde un hombre murió y otro quedó gravemente herido) tuve una impensada derivación. Es que mientras la policía recorría la zona en busca de los agresores, se advirtió que frente a un domicilio estaba estacionada la camioneta Ford Ecosport robada la semana pasada en barrio Mayoraz.



































