La madrugada del sábado terminó en tragedia sobre la Ruta Nacional 22, en Neuquén, cuando una maniobra imprudente derivó en un choque frontal que les costó la vida a dos efectivos policiales.
Un joven conductor fue imputado. La investigación sostiene que manejaba alcoholizado, realizó una maniobra de sobrepaso en una zona prohibida e invadió el carril contrario antes de protagonizar un choque frontal.

La madrugada del sábado terminó en tragedia sobre la Ruta Nacional 22, en Neuquén, cuando una maniobra imprudente derivó en un choque frontal que les costó la vida a dos efectivos policiales.
El hecho ocurrió a la altura del kilómetro 1.324, donde el acusado, identificado como A.R.D., conducía una Toyota Hilux acompañado por tres jóvenes. Según la reconstrucción judicial, en un tramo señalizado con doble línea amarilla intentó sobrepasar a otro vehículo, invadió el carril contrario y chocó de frente contra un Kia Sorento.
En ese auto viajaban tres hombres. Como consecuencia del impacto murieron Atilio Contreras, de 60 años, y Julián Iván Zúñiga, de 27, ambos integrantes de la Policía. El conductor del vehículo sufrió lesiones leves y logró sobrevivir al siniestro.
La situación judicial del joven se complicó todavía más luego de conocerse el resultado del test de alcoholemia. De acuerdo con la acusación fiscal, manejaba con 1,84 miligramos de alcohol por litro de sangre, un valor muy por encima de lo permitido por la normativa vigente.
Durante la audiencia de formulación de cargos, el Ministerio Público Fiscal lo imputó por homicidio simple con dolo eventual y por lesiones graves y leves, también con dolo eventual. Para la fiscalía, el acusado creó de manera consciente un riesgo mortal al conducir alcoholizado y ejecutar una maniobra de sobrepaso en una zona donde estaba expresamente prohibido.
Además del conductor del Kia, que resultó con lesiones leves, también sufrieron heridas las tres jóvenes que viajaban en la camioneta: dos de ellas padecieron lesiones leves y la restante, lesiones graves. El cuadro general del choque reforzó la gravedad del expediente abierto en su contra.
Como medida cautelar, la fiscalía pidió que el imputado continúe detenido al considerar que existe riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación. El juez de garantías Eduardo Egea avaló la formulación de cargos, fijó un plazo de investigación de dos meses y dispuso una prisión preventiva de 14 días.




