"Esto es porque tu papá mató al pibe de Barranquitas", dijo uno de los cuatro rufianes que la madrugada del 31 de mayo de 2020 irrumpieron en una vivienda del barrio San Pantaleón, donde dormían un niño de 9 años y su hermana de 14. Los chicos estaban solos, porque su papá, que administraba una rotisería de la avenida Monseñor Rodríguez al 3700, estaba en la Comisaría 6ta. denunciando un robo sufrido horas antes, y en el cual uno de los asaltantes resultó herido de bala por parte de personal policial.


































