El juicio por el crimen de Lucio Dupuy, el nene de 5 años torturado y asesinado en La Pampa, no sólo contó con pruebas y evidencias. También existió otro elemento que fue vital para reconstruir el calvario al que fue sometida la víctima por, según cree la justicia, su madre y la novia de ella: la palabra de los testigos. Fueron más de cien las personas que desfilaron por la sala de audiencias de los tribunales de Santa Rosa para brindar su testimonio. Todos apartaron una partecita que permitió rearmar el horror. Se escucharon personas que hablaban de que el nene pasaba hambre, que era torturado y que, curiosamente, la música en esa casa estaba siempre a un volumen elevado.

































