No fue un lunes como cualquier otro en el Liceo Militar General Belgrano de la ciudad de Santa Fe. Tras el violento ataque ocurrido el pasado viernes a manos de un ex cadete de la institución que atacó a un grupo de alumnos y asesinó al chofer de la trafic que los llevaba hasta San Javier, el comienzo de semana no fue con los alumnos en clases, sino que fueron los padres quienes se acercaron al establecimiento para mantener una reunión con los directivos y así conocer cómo seguirán adelante tras el lamentable hecho.


































