La idea coincide con uno de los puntos que destacó Brunetti durante una entrevista en la que explicó la nueva resolución: el incumplimiento no sólo afecta a los hijos, sino también a quien sostiene las tareas de cuidado. La jueza señaló que esa sobrecarga puede producir un perjuicio económico y afectar las posibilidades laborales y profesionales de quien está a cargo de los cuidados. Brunetti también remarcó que la cuota alimentaria corresponde a los hijos y que las obligaciones son de ambos progenitores. “La cuota es de los hijos”, sostuvo la magistrada, quien vinculó además el aumento de los incumplimientos con el contexto económico, aunque aclaró que cada expediente requiere analizar las circunstancias particulares. No es lo mismo, explicó Brunetti, quien no puede pagar que quien decide no hacerlo pese a tener recursos para cumplir.