El llamado de un vecino de Maipú, en Mendoza, que había escuchado gritos y quiso alertar sobre un hecho de "violencia de género", el sábado 12 de diciembre a las 18.58 es una pieza fundamental en la reconstrucción de las últimas horas de Florencia Romano, la nena de 14 años que fue asesinada en esa provincia.


































