A sus 34 años, Leonardo Báez es un hombre de trabajo con mucha experiencia en el rubro gastronómico. Al principio fue empleado, pero cuando todavía era muy joven puso su propio local en barrio Barranquitas, en avenida Fray Cayetano Rodríguez al 3700, a pocas cuadras de donde se domicilia y vivió casi toda su vida, en San Pantaleón, detrás del Cementerio Municipal. Este fin de semana, él y sus hijos se vieron envueltos en una historia aterradora que los mantiene shockeados.

































