En las horas posteriores al crimen, en base a distintos testimonios recogidos en la zona del hecho, el fiscal en turno de la Unidad de Homicidios Dolosos, Adrián Spelta, ordenó una serie de medidas, entre ellas el allanamiento en una vivienda ubicada sobre calle 1812 al 3800, a menos de 300 metros del lugar del doble homicidio, donde se secuestró un teléfono celular que fue considerado de interés para la causa y otro allanamiento en Rivero al 5400, donde se intentó ubicar al menor apodado ‘Apu’, que no fue encontrado en el lugar, pese a que, según fuentes del Ministerio Público de la Acusación, estaba bajo el régimen de arresto domiciliario.