Un hombre de 62 años se convirtió en la quinta víctima en lo que va del mes de noviembre de esta saga interminable de crímenes que parece no tener techo. Había sido baleado el domingo 30 de octubre en la zona oeste y falleció en los primeros minutos de la tarde de este martes 8 de noviembre en el hospital de emergencias, donde estaba internado en el área de terapia intensiva.

































