De no ser por la detención del maestro de música del Jardín de Infantes San Roque ocurrida a fines de febrero, Darío Céspedes hubiera iniciado el ciclo escolar 2020 con total normalidad y quedado a cargo de las criaturas, como lo vino haciendo desde mediados de 2019, luego de que una madre lo denunció penalmente por delitos contra la integridad sexual contra su hijo. Una semana después, y ante las graves sospechas de encubrimiento que pesan sobre la institución, las fiscales de la Unidad Especial de Violencia de Género, Familiar y Sexual (Gefas), Celeste Minniti y Alejandra del Rio Ayala, ordenaron las detenciones de quienes fueran directora y vice del período investigado.



































