Los jóvenes condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa se vieron involucrados en una nueva pelea en el centro de detención de Melchor Romero, lo que pone en peligro su amistad. La pelea fue provocada en parte por el acuerdo encubierto que su abogado, Hugo Tomei, mantuvo con los padres de Máximo Thomsen.


































