Nahir Galarza está confeccionando y vendiendo pulseras y bijouterie desde la cárcel para recaudar dinero y donarlo a organizaciones sociales durante la pandemia de coronavirus. "Cuando empezó la cuarentena se hizo más evidente la necesidad que pasan algunas personas, me propuse que debía ayudar con lo que tuviera a mi alcance", dijo la joven de 21 años, que está condenada a prisión perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo.



































