“El delito que investigamos fue perpetrado durante la madrugada del domingo 27 de octubre en la vivienda del menor de edad”, recordó la Dra. Del Río Ayala. Sobre por qué el acusado estaba allí, indicó que Vega “había ido de visita, dado que tenía una relación de amistad con la familia de la víctima”.
Precisó que “el menor fue entrevistado en Cámara Gesell y su relato fue confirmado por otras personas que estaban en su casa cuando ocurrió el hecho”.
Además, recordó que “ante versiones de que el ilícito había sucedido en una institución deportiva de la zona oeste de la ciudad donde el acusado trabajaba como entrenador de fútbol, en la audiencia imputativa realizada en octubre dejamos en claro que ello no fue así”.
Confianza rota
En cuanto a la pena propuesta, la funcionaria del MPA argumentó que “el monto de seis años y seis meses es proporcional al delito cometido” y sostuvo que “el acusado aprovechó la confianza de sus amigos para cometer un hecho aberrante que afectó la salud física y emocional del adolescente que fue víctima”.
En consonancia, Del Río Ayala agregó que “el hombre estaba en condiciones de conocer el padecimiento que un abuso sexual podía llegar a ocasionar”.
El entrenador, que hasta ese momento se desempeñaba como técnico de inferiores de un popular club de barrio Roma, fue detenido el mismo domingo en que los familiares de la víctima denunciaron el hecho.
El martes 29 de octubre fue imputado como autor del delito de “abuso sexual gravemente ultrajante” en perjuicio de un adolescente menor de edad. Y el jueves siguiente el juez Gustavo Urdiales dictó la prisión preventiva por 30 días.
Una vez vencido ese plazo, la fiscalía solicitó la prórroga, pero además presentó la acusación ante la OGJ, que ahora deberá establecer la fecha para la realización de la audiencia preliminar, que es la instancia previa al juicio oral y público.