La ciudad de pobres corazones sigue sumando víctimas fatales. Los sicarios con acento rosarino continúan regando de balas y muerte las calles de la ciudad gobernada por Pablo Javkin. El por ahora último asesinato ocurrió en una calle de barrio Godoy, en la zona oeste, a metros de avenida Circunvalación, detrás del cementerio La Piedad. Ya son 138 los crímenes en lo que va del año.



































