Rosario sigue siendo la capital de la violencia. La ciudad que creció a orillas del río Paraná, es el lugar donde las víctimas no dejan de aparecer. Este domingo 27 de agosto, un joven de 29 que estaba internado desde el viernes en el hospital de emergencias, falleció. Había sido apuñalado en el marco de un episodio todavía confuso, ocurrido en una calle del barrio Empalme Graneros, en el noroeste de la urbe gobernada por Pablo Javkin.


































