Gabriel Sanabria, el policía que fue baleado hace un mes durante un operativo en Arijón al 400 e internado de gravedad, reaccionó de forma favorable, abrió los ojos y los médicos trabajan para desconectarlo del respirador artificial. “Hoy lloramos de alegría después de 28 días”, dijeron sus familiares a medios rosarinos.


































