“Probamos con un montón de elementos de contexto y de indicios nos fueron llevando a esta hipótesis principal, donde, lógicamente, era Rene Ungaro, desde la cárcel de Ezeiza, que había ordenado estos hechos, usando para eso como intermediario a Nicolás Martínez. Claramente, pudimos demostrarlo con intervenciones telefónicas, con pericias a los teléfonos celulares, apoyados también en testigos”, mencionó. Y agregó: “La valentía de las personas que han venido a declarar a este debate fue crucial para poder llegar a este veredicto. Entiendo que es un barrio signado por la violencia, donde, básicamente, todo el barrio se paralizó a través de lo que quisieron hacer estas personas. Buscaron objetivos, que eran personas inocentes, que estaban en el lugar equivocado, en el momento equivocado, y fue eso lo que quisieron hacer, sembrar terror en la comunidad a través de la selección de un objetivo totalmente al azar. Y, justamente, pudimos reconstruir con las pericias, con las escuchas, pero con testimonios de personas que siguen viviendo muchos de ellos en ese barrio, y con valentía y coraje vinieron a declarar”.