Dos hermanos quedaron imputados este martes, con prisión preventiva, por dos años como coautores del asesinato del niño Máximo Jerez, cometido el 5 de marzo pasado durante una balacera en Rosario, mientras que se ordenó la captura de otros dos partícipes, y una mujer y sus dos hijos fueron acusados de encubrir el hecho por guardar en su casa el auto utilizado en el homicidio.

































