Llegó a la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Santa Fe uno de los casos de violencia institucional y política con mayor impacto regional de los últimos años.
El expresidente comunal y su hijo esperan que la Alzada revise las condenas que les fueron impuestas en octubre de 2025 por haber agredido a un productor agropecuario.

Llegó a la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Santa Fe uno de los casos de violencia institucional y política con mayor impacto regional de los últimos años.
Este martes se llevó a cabo la audiencia de apelación por la condena impuesta a Walter Sola, ex presidente comunal de Villa Saralegui, y a su hijo, Nicolás Sola Capriotti, quienes el año pasado fueron sentenciados por una violenta agresión contra el productor agropecuario Leonardo González Kees ocurrida en octubre de 2022.
Durante la jornada, el camarista Oscar Burtnik escuchó los agravios presentados por la defensa técnica de los Sola -en manos del Dr. Agustín Márquez-, que busca revertir el fallo dictado por el juez Luis Octavio Silva.
Por su parte, el bloque acusador -integrado por el fiscal Marcelo Nessier y los querellantes Néstor Oroño y Francisco Gutiérrez- solicitó la confirmación íntegra de la sentencia, argumentando que la materialidad de los hechos y la responsabilidad de los condenados quedaron plenamente probadas durante el juicio oral.
La causa, que adquirió resonancia nacional en su momento debido a la visibilización del conflicto por parte del exdiputado José Luis Espert, no solo se limita a los golpes y amenazas sufridos por la víctima.
El trasfondo del caso revela una trama de tensión social en Villa Saralegui, vinculada a reclamos por aumentos en las tasas comunales y denuncias paralelas por presunto enriquecimiento ilícito y malversación de caudales contra la gestión de Sola.
El incidente que motivó la condena ocurrió la mañana del 3 de octubre de 2022. González Kees, titular del establecimiento “Los Retoños”, se presentó en la sede comunal para reclamar por el derrumbe de una tranquera que empleados de la comuna habían realizado horas antes en un camino rural lindero a su campo.
Según el relato de la víctima, quien ingresó al edificio municipal filmando con su celular, buscaba dialogar con el entonces jefe comunal, pero la respuesta fue una agresión física inmediata.
De acuerdo con las pruebas ventiladas en el debate, Walter y Nicolás Sola atacaron al productor con golpes de puño y patadas en el patio del lugar mientras el personal de la comuna "sólo miraba" sin intervenir. Además de las lesiones constatadas, los agresores dañaron el teléfono de González Kees y lo amenazaron de muerte para evitar que el video de la golpiza fuera difundido.
Este contexto de "ánimos caldeados" estaba alimentado por la resistencia de los productores locales al aumento de la tasa por hectárea.
En la audiencia de apelación, el defensor planteó que la sentencia vulneró el principio de congruencia. Sostuvo que hubo imprecisiones temporales en la acusación, cuestionando si las amenazas ocurrieron antes o después de la agresión física.
Para Márquez, las inconsistencias, sumadas a una supuesta falta de certeza sobre el delito de amenazas, deberían conducir a la absolución de sus clientes o a una reducción de la pena.
Por el contrario, el fiscal Nessier y el querellante Oroño calificaron la postura de la defensa como un "purismo exagerado". Argumentaron que los hechos conformaron una "unidad fáctica" indisoluble que duró entre 10 y 20 minutos, donde no se pueden segmentar los momentos exactos de cada delito.
"Las palabras nos limitan, no podemos presentar el escenario fácticamente igual, pero la secuencia violenta es innegable", señaló la acusación al defender la proporcionalidad de las penas impuestas: dos años de prisión en suspenso para Walter Sola y un año y seis meses para su hijo.
Finalmente, el tribunal también escuchó la declaración de impacto de la víctima, Leonardo González Kees, quien manifestó con angustia que el hecho le provocó daños psicológicos y emocionales profundos, obligándolo a modificar sus rutinas en el campo. "La condena me llevó tranquilidad para poner fin a un capítulo muy triste en mi vida", afirmó antes de pedir que se ratifique el fallo.
Tras la finalización de los alegatos, el tribunal comunicó que la resolución será dictada dentro de los plazos legales previstos.




