Los tribunales de la ciudad de Santa Fe fueron el escenario donde se puso cierre a la saga delictiva de los "motochorros del oro", dos jóvenes que protagonizaron una serie de robos y arrebatos cuya violencia fue en escalada.
Nicolás Santiago Casola y Ezequiel Martín Fort operaron entre finales de 2025 y principios de marzo de este año. Los hechos incluyen el robo de una millonaria suma en cheques a un anciano.

Los tribunales de la ciudad de Santa Fe fueron el escenario donde se puso cierre a la saga delictiva de los "motochorros del oro", dos jóvenes que protagonizaron una serie de robos y arrebatos cuya violencia fue en escalada.
Los imputados, Nicolás Santiago Casola, de 26 años, y Ezequiel Martín Fort, de 19, reconocieron su responsabilidad penal en los hechos atribuidos por la representante del Ministerio Público de la Acusación.
En una audiencia presidida por el juez penal Pablo Spekuljak, se ratificaron los acuerdos de juicio abreviado presentados por la fiscal Rosana Peresín y el defensor público Sebastián Amadeo. El magistrado impuso penas de dos años y medio de prisión.
Durante los meses que duró su raid, los ahora condenados demostraron una organización aceitada, utilizando motocicletas de alta cilindrada para sorprender a transeúntes por la espalda, sustraerles joyas de valor y escapar rápidamente, incluso circulando en contramano por arterias concurridas.
El primer hecho documentado ocurrió el 18 de diciembre de 2025, cuando interceptaron a una joven en la intersección de Facundo Zuviría y Lavaisse. La víctima declaró que "el que iba de acompañante me arranca del cuello mi cadena de oro la cual tenía un dije rectangular de la virgen María".
Esta mecánica se repitió el 3 de febrero de 2026 en Castelli y San José, donde una mujer de 71 años fue encerrada mientras circulaba en bicicleta. En esa ocasión, el conductor le gritaba "quedate quieta" mientras su cómplice le arrebataba una gargantilla con un dije de delfín.
Sin embargo, el episodio más grave tuvo lugar el 9 de marzo pasado contra un hombre de 80 años que se dirigía a una entidad bancaria en Aristóbulo del Valle y Galicia. En este caso, Fort descendió de la motocicleta y lo tiró al piso, lo golpeó con un objeto contundente en la espalda, y mientras le propinaba patadas le pisó una mano.
Los delincuentes se alzaron con un bolso que contenía cuatro cheques por un valor de $2.383.340 cada uno, sumando una cifra cercana a los diez millones de pesos.
La caída de los delincuentes fue posible gracias al análisis de registros fílmicos y al testimonio de vecinos que los identificaron por sus redes sociales y características físicas, como los tatuajes en sus extremidades.
Finalmente, el 18 de marzo se concretaron los allanamientos en Azopardo al 9300 y Pasaje Leiva al 9200, donde fueron detenidos y se secuestraron prendas de vestir que coincidían con las observadas en las cámaras de seguridad.
Spekuljak condenó a Casola y Fort como coautores penalmente responsables de cinco robos. La pena impuesta para ambos fue de dos años y seis meses de prisión de cumplimiento condicional, lo que les permitió recuperar la libertad bajo estrictas reglas de conducta.
Al momento de fundamentar la sanción, la fiscalía consideró como agravantes la "mayor vulnerabilidad de las víctimas", un anciano y cuatro mujeres.
Además, remarcó que los ataques se produjeron en momentos de "alta circulación vehicular y peatonal", lo que incrementó la peligrosidad de la conducta desplegada por Casola y Fort en zonas como avenida Facundo Zuviría y Aristóbulo del Valle.