Condenaron a dos hermanos que intentaron robar en una rotisería del norte de la ciudad de Santa Fe, en barrio Guadalupe.
Ingresaron a la rotisería “Liverpool” de barrio Guadalupe la madrugada del 4 de marzo, y fueron sorprendidos allí por personal policial. Firmaron juicios abreviados.

Condenaron a dos hermanos que intentaron robar en una rotisería del norte de la ciudad de Santa Fe, en barrio Guadalupe.
El juez penal Pablo Busaniche sentenció a Mauro Ezequiel Agüero y Miguel Ángel Agüero, tras la homologación de los juicios abreviados presentados de manera conjunta por la fiscal María Laura Martí y el defensor público Gustavo Durando.
Los hermanos fueron hallados responsables del intento de robo al comercio gastronómico “Liverpool”, ubicado en Regimiento 12 de Infantería 682. El acuerdo firmado estableció la aplicación de penas de tres meses de prisión de cumplimiento efectivo para ambos involucrados, por la coautoría del delito de "tentativa de robo".
La resolución no solo contempló la sanción por el reciente hecho, sino que también incluyó la declaración de reincidencia para los dos hombres, dado que contaban con condenas previas que obligan a que el cumplimiento de las penas sea tras las rejas.
El hecho que motivó la condena ocurrió la madrugada del pasado 4 de marzo, aproximadamente a las 3.
Según lo indicado en los acuerdos abreviados, los hermanos Agüero se dirigieron a la rotisería de nombre “Liverpool” y, con el fin de apoderarse de elementos de valor, procedieron a "forzar hasta doblar el portón de chapa de ingreso".
Sin embargo, el accionar delictivo no pasó desapercibido. Una comisión policial del Comando Radioeléctrico fue alertada por el 911 sobre un robo en proceso y arribó al lugar de inmediato.
Los uniformados sorprendieron a los hermanos Agüero en el interior del inmueble, logrando su aprehensión en flagrancia antes de que pudieran concretar el robo. Al ser consultado por los investigadores, el propietario del negocio aseguró que al terminar la jornada la puerta estaba sana, por lo que fue forzada mientras el local permanecía cerrado.
El peso de los antecedentes penales de los hermanos fue determinante a la hora de establecer cómo sería el cumplimiento de las penas establecidas en las nuevas condenas.
Mauro Agüero, de 24 años, contaba con una condena previa de tres años y siete meses de prisión cuyo vencimiento operó recién en diciembre de 2025. Por su parte, Miguel Ángel, de 34 años, tenía una sentencia anterior de tres años de cumplimiento efectivo que había vencido en abril de 2024.
Al haber cometido un nuevo delito tras haber purgado penas anteriores, la declaración de reincidencia fue una condición necesaria del acuerdo, así como el cumplimiento efectivo de las penas.
Finalmente, la fiscalía dejó constancia de que la víctima fue informada de los términos del acuerdo y prestó su conformidad.




