El cacao puro es una fuente excepcional de flavonoides —especialmente epicatequinas y catequinas— que mejoran la función del endotelio vascular y promueven la producción de óxido nítrico. Este potente efecto vasodilatador ayuda a relajar las paredes de los vasos, favorece un flujo sanguíneo optimizado y reduce la presión arterial.




































