Estaba distendido, feliz, se le notaba en su rostro la satisfacción de estar viviendo un momento distinto a cualquiera, casi impensado hasta hace algunas semanas atrás. José Néstor Vignatti es el hombre abonado a estos momentos, un elegido que disfruta y vive con intensidad esta realidad llena de expectativa y de ilusión. El, más que nadie, sabe que no se le puede poner freno al entusiasmo de la gente. Por eso, deja que el hincha dé rienda suelta a sus deseos. Y él se embarca en esa vorágine, por más que su condición de presidente lo obligue a poner los pies sobre la tierra. Por más difícil que sea.

































