* 1) EL CAMBIO DE TIMÓN TÁCTICO LE VINO BIEN. La tentación de poner todo (sobre todo pensando en los de arriba) no es de Falcioni sino de cualquiera que analice nombres y posibilidades. Hoy por hoy, en Colón están quedando afuera futbolistas de talla y cotización, como Wanchope Abila (por el que el club erogó 1,7 millones de dólares) y Facundo Farías (con una cláusula de salida de 12 millones de la moneda norteamericana). Sin embargo, Falcioni se dio cuenta de que el equipo no funcionaba y bastaron 45 minutos malos ante Tigre, en el primer tiempo, para dar vuelta la página, meter los retoques a tiempo y readaptar el equipo a una línea de tres, con cinco volantes y dos puntas, casi un identikit de lo que tan bien se hacía con Domínguez. Hoy, con tres defensores (Garcés, Goltz y Delgado) que se conocen muchísimo, más volantes que también saben de qué forma se tiene que jugar con línea de tres atrás (caso Lértora, Aliendro y Bernardi), Colón parece haber llenado mejor los espacios en el campo de juego y hasta encontró variantes ofensivas en el último partido ante Lanús.


































