Ha llegado, por fin, la hora de volver a la cancha, de renovar la ilusión y de empezar a mostrar, desde el inicio, que las pretensiones y los sueños tienen un fundamento sólido. Pasaron más de 120 días que sirvieron para que concluya un ciclo muy negativo en lo deportivo, de lo peor que ha sufrido Colón en sus 121 años de existencia, con heridas que tardaron en cicatrizarse. Se mira el futuro con otras expectativas, aunque esto no quita el compromiso de responderlas con una campaña acorde con el protagonismo que Colón requiere en esta categoría y que el año pasado faltó a la cita.


































