La clave fue la victoria por penales ante Talleres en cuartos de final. O mejor dicho, el primer tiempo de aquél partido. Burián fue el gran responsable y el empate al cabo de los 90 minutos desembocó en la definición por penales que le dio la clasificación a semifinales. San Juan fue la cita e Independiente la víctima, con un partidazo defensivo del equipo (sobre todo de Garcés, impasable y gran figura). Vuelta a Santa Fe para preparar la gran final frente a Racing. El segundo tiempo fue memorable y la victoria inobjetable.

































